miércoles, 22 de mayo de 2024

LAS NOMBRADAS FRÁGILES...

 


Hay miedo en las calles, en los pasos, en las miradas.

Pero crecen alas.

Hay bocas selladas, manos atadas, pies lastimados.

Pero se eleva la esperanza.

 

Hay violencia expresa, ignorancia monstruosa, intimidación y muerte.

Pero un viento enorme que contiene gritos de libertad y de derechos se expande,

se abalanza, excede los límites de una sociedad abrumada, empequeñecida,

lacerada por la indignidad y el hambre de justicia.

 

Mujeres.

Las nombradas frágiles.

Las injustamente sometidas y enmudecidas.

Las que se borran día a día detrás de un exceso de telas oscuras y mandatos tenebrosos.

 

Mujeres.

Grandiosas, extremas, maravillosas.

Sorprendentemente fuertes, se yerguen en una sumatoria de voluntades, enfrentando al crimen establecido.

Mujeres.

Dispuestas a dar vuelta la página, aunque sus vidas se evaporen en el intento.

 

Nos necesitan, nos llaman, nos convocan. 

Nos emplazan.

Nos miran a los ojos.

Nos instan a cortarnos el pelo.

Nos tienden la mano.

 

Para que seamos protagonistas. Para que lancemos junto a ellas el grito.

Para sumarnos a la esperanza y al vuelo.  


miércoles, 8 de mayo de 2024

EXPIACIÓN

 

                     





  Me sobra un dolor.


Intenté colgarlo de una espina

por eso junté cardos

y olvidé las tijeras

me desgarré las manos

la tierra roturada se enajenó de sangre.

Crecerán amapolas en otoño.

 

Caminé por las piedras

mis plantas lastimadas transfirieron  las huellas

enjuagué las heridas

en agua de la fuente.

Croarán ranas rojas en el estanque.

 

Desnuda, alucinada

bebí un cuarto de luna dejándola en menguante

rodé sobre el rastrojo

amanecí embriagada

boca abajo

aterida

con un río de sangre entre las piernas.

Ayer en mi tejado

construyó su nido una golondrina

roja.

 

Me sobra un dolor

pero ya no es rojo

sino azul.

 

sábado, 27 de abril de 2024

Alerta

Las laderas se desperezan

rezuman soles en parición fecunda

esta primavera tardía y exultante

no tiene más que amarillo en la paleta...






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domingo, 12 de febrero de 2023

AQUIETAPÁJAROS

 

No es lo que crees, no son manos de paja ni cabeza de calabaza ni ojos ciegos ni pies de palo. Es mi disfraz, camuflaje para distraer pájaros y nubes. 

Incongruente, en un huerto simétrico, permanezco hundido en un sueño permanente, disimulando el ansia de andar descalzo en los terrones, sangrándome los pies con los cristales, o de sentarme al borde de la acequia y arrojar piedrecitas en el agua para ver cómo en círculos concéntricos se enarca en asombro como cejas de niño.

 No me temen las flores, no huyen los gorriones, ni espanto mariposas, los pájaros se agitan en mis brazos abiertos, se arremolina el aire en el sombrero, se agita la camisa, se infla como un globo de cuadros rojos y azules, y en mis piernas de madera transitan caracoles.

 Me ilusiona volar y con ojos vacuos miro sin mirar un cielo intenso de burbujas azules, sonrío sin dentadura mostrando el fondo oscuro de una garganta áspera con matices de cantos escondidos que dejan olvidados las aves que me habitan.
 

Un día, cualquier día, caeré bajo el influjo de un río de luna pálida, desapareceré en el viento, en el tiempo, en el paisaje, despertaré en la cima de una realidad oculta, caeré desde arriba, volaré sin sustento, me romperé en pedazos y en este corazón de paja y de madera, latirá la hondura de ser sólo recuerdo.


lunes, 15 de abril de 2019

CONTRICIÓN



Lentamente
con  crueldad premeditada
se descuelgan
cada noche
desde el rincón mas alejado
en pegajosa telaraña tiñen
el aliento de violeta
y de gris los cristales

puñalada en cruz
sangre en los huesos
el placer está de duelo
la risa se viste de negro y asiste
a la procesión cotidiana
incesante
de las culpas.

domingo, 3 de septiembre de 2017

DESTIERRO











Lejanía

tinieblas

en un túnel de reflejos  oscuros

los monstruos del agua disfrutan


inventando pesadillas.


sábado, 6 de junio de 2015

SOMBRAS SILENTES
















Miradas subrepticias aguadas por el uso
se deslizan por la piel forastera
gestan epígrafes
que se incrustan
inamovibles
en un pensamiento aglutinado

gastadas las ropas
menguados los pasos
suben y bajan cuestas
aprendidas de memoria

sus contornos opacos
aprendieron recodos
para zigzaguear por el laberinto invisible
que atesora el dogma
disfraza el miedo
y encubre el gozo

sus voces son audibles
desde todos los puntos cardinales
pero se camuflan, indolentes
en el secreto retenido
que no tiene escapatoria y se confunde
con el rumor del viento
con las campanas de la iglesia
con la piedra que cruje en la inclemencia

náufragos de futuro
dopados de tradiciones
se aferran al madero de los hábitos
raigambre absurda entretejida en mitos
maná de la ignorancia heredado
por los hijos
de los hijos
de los hijos

sin embargo hay inocencia en el misterio
de sus pasos afónicos y breves

en los ojos nebulosos
en las manos artríticas
en el fondo del pozo de sus nocturnidades
vagabundean ternuras reprimidas
sobreviviendo igual que brotes frágiles
de chopos quebrantados por el rayo

grises, marchitas, nubladas, melancólicas
anónimas esencias
conectadas a un foco luminoso
donde van a morir
indefectible
(y necesariamente)

las mariposas tristes.